El sexo de los ángeles
Written by Jesús González
Wednesday, 09 September 2009 22:35



Ignoradas y estigmatizadas, las personas con discapacidad luchan por demostrar que no son enfermos sino ciudadanos diferentes con las mismas necesidades e inquietudes que las personas sin discapacidad. Históricamente, más que rechazada, la faceta sexual de este colectivo ha sido ignorada.
Considerados con frecuencia seres asexuados, los homosexuales con discapacidad batallan por derribar las numerosas barreras mentales que se elevan a su alrededor.
Atrapados en un laberinto de barreras físicas y mentales, ignorados socialmente, superar cualquiera de los retos que plantea la vida cotidiana resulta mucho más difícil desde una silla de ruedas, desde el silencio de la sordera o desde cualquier otra dificultad física. Considerados durante mucho tiempo seres asexuados, la aceptación y desarrollo de la sexualidad, en especial de la homosexualidad, resulta mucho más compleja para las personas con discapacidad. En esta película de carácter documental diversos hombres y mujeres explican en primera persona como viven la homosexualidad desde su perspectiva de personas con discapacidad.
En el 2004 Jesús González, articulista y ensayista, empezó a escribir un trabajo sobre homosexualidad y discapacidad. Al mismo tiempo el director Frank Toro buscaba una idea para iniciar su carrera cinematográfica. Ambos españoles movieron tierra y cielo en busca de personas homosexuales con discapacidad dispuestas a ofrecer su testimonio frente a la cámara. No fue fácil, pero finalmente aparecieron Albert Carol, Felipe Carrera, Salvador Mesa y Toni Martín. A estas intervenciones se unieron las de Beatriz Gimeno (Presidenta de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales), Carmen Cerezales de la Confederación Nacional de Sordos Españoles y Dolores Pérez (Psicóloga clínica especializada en psicología de la discapacidad física). Estos siete protagonistas, desde el principio, resultaron ser toda una grata revelación. Con sus genuinos testimonios nos dan una auténtica lección sobre lo que significa salir adelante.
Dado el interés de las intervenciones de Albert, Felipe, Salvador, Toni, Beatriz, Carmen y Dolores, el director pronto comprendió que el proyecto requería de una realización lo más desnuda y directa posible. Por eso durante el rodaje se prescindió de todo tipo de artificio, de filtraje y de maquillaje. Solo los protagonistas frente a la cámara, tal y como son, sin cambiar nada, sin adulterar una sola frase. Además, ese contraste entre la sencillez técnica y la intensidad de las experiencias e ideas narradas crearía un intenso contraste dramático.

Considerados con frecuencia seres asexuados, los homosexuales con discapacidad batallan por derribar las numerosas barreras mentales que se elevan a su alrededor.
“El sexo de los ángeles” se divide en diez secciones o capítulos. Tres de estos se titulan:
Barreras, físicas y mentales
Las personas con discapacidad se enfrenten día a día con numerosas barreras físicas y mentales. Entrar en un cine o en una cafetería puede llegar a ser una misión imposible. El problema, según explica Beatriz Gimeno, es que nadie se plantea, ni remotamente, que algunas personas pueden tener problemas, por ejemplo, para subir escaleras. Por eso las barreras mentales se convierten en físicas y las físicas en mentales, de manera que a las personas con discapacidad se les restringen derechos tan fundamentales como el derecho al trabajo.
¿El sexo de los ángeles?
Considerados frecuentemente seres asexuados las personas con discapacidad reclaman su completo derecho a la sexualidad. Al contrario de lo que muchos puedan pensar enfrentarse a problemas físicos no implica, de ninguna manera, una sexualidad mermada. Incluso en aquellos casos en que los órganos genitales se encuentran afectados el sexo también se manifiesta sin perder un ápice de intensidad.
El largo camino de la aceptación
Las barreras más duras no están fuera, están dentro. No resulta fácil aceptar situaciones personales rechazadas socialmente. Los protagonistas de la película nos hablan sobre sus procesos internos de aceptación.
Fuente: Jesús González